Un mundo de juguetes de terror
-
Barcelona
-
Nivel de colaborador 3
-
7 Opiniones
-
8 votos útiles
Vengo a escribir ahora otra de mis grandes decepciones puteriles...Llamé a la "dama" Alessia en distintas ocasiones hasta que al final pude dar con la rumana. Tiene bastantes buenas opiniones entre algunos de sus adeptos de otro foro y quise probar seguro que esta vez a decisión era la correcta. En el teléfono me pareció correcta, llegué a la hora acordada, llamada de rigor para abrir puerta y subí. Me atendió y me llevó a su habitación, la cual me dio bastante grima, la verdad...esta repleta de peluches, algunos de ellos enormes y con una mirada que sinceramente acojona. Cuando uno va a una lumi y le hablan de juguetes, entiende que habrá otro tipo de menester y no semejante desfile de muñecos, solo faltaba Chuqui... Dejando de lado, por ahora, esta peculiar decoración, diré que la chica, una vez más me decepcionó. No es la moza lozana que algunos venden, está claro que no es una teen, ni mucho menos, pero mi vecina del quinto esta mejor e igual le saca 10 años. Pero bueno, tampoco es fea, esta vez se había alisado el cabello,cuando en la mayoría de fotos suele llevarlo rizado.... El caso es que de trato si que me pareció algo "dominante" o engreída, aunque igual a primera impresión fue cosa del acento rumano o la forma de expresarse. Pasamos a faena, y no se.... nada del otro mundo, francés de rigor, ni bueno, ni malo, con alguna mirada de "complicidad", cowgirl fingido, etc..... Y cuando justo la tenía cabalgándome, me da la sensación de que algo me vigila. Miro y mi vista se dirige a la de un oso tamaño casi real que estaba justo al lado...le pido si lo puede apartar y se me rie en toda la cara diciendo si es que me asusta un simple muñeco. Pues asustar no pero da una grima de cojones, y ella insiste en que ahí lo deja, que nadie se queja...total que con la "disputa" se me bajó el mástil y no pude continuar. Intentó hacerme un masaje para que la cosa apuntara al cielo, pero nada, el oso con la mirada clavada en mi, acechando...y allí acabó la experiencia más que con Alessia Europa del Este, con el Oso Eslavo. Me fuí sin exigir mi dinero, en parte por educación y en parte, esta vez si, por miedo de que el animalucho cobrara vida...
...Expandir