Postura clásica sin ganas ni emoción
Fui a verla porque las fotos prometían y físicamente sí, está bien. Bajita, cuerpecito trabajado, se nota el gym. El precio fueron 80 euros por media hora. El problema vino después de pagar, ahí se acabó todo. Quise probar el misionero clásico buscando algo de conexión, miradas, que hubiera feeling, pero fue todo lo contrario. Ella estaba completamente ausente, mirando al techo, sin moverse apenas, como si estuviera esperando a que terminara rápido. Intenté cambiar el ritmo, buscar algo más de pasión pero nada, cero implicación. Ni siquiera podía tocarle bien el cuerpo porque se quejaba o apartaba. Esa postura que debería ser la más natural y cercana fue fría y mecánica, sin ningún tipo de química. Me quedé con una sensación horrible, como si me hubieran sacado la pasta sin dar nada a cambio. Hay chicas que al menos disimulan o ponen ganas, pero esta ni eso. No la recomiendo para nada.
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