Susana, dulce y largo Kit Kat
Un miembro de EA
Habitualmente contacto con Susana cada dos o tres semanas, depende de lo que me pida el cuerpo…en todos los sentidos. Por mi trabajo me veo obligado a estar muchas horas sentado y la verdad, con la edad eso se nota, cuando me levanto del despacho parezco RoboCop andando.
Encontrarme con Susana es como un dulce y largo Kit Kat. Es simpática y amable. Siempre te recibe con una franca sonrisa que se agradece, la verdad. Nada que ver con algunas caras largas que a veces he encontrado y que dan ganas de dar media vuelta y marcharte a tomar una cerveza.
Dice que tiene 45 años, yo creo que es verdad. Cuando la conocí llevaba el cabello largo. Ahora se lo ha cortado un poco para soportar mejor el calor de este verano me ha comentado. Es una madura que está en forma, tiene por donde agarrarse bien si es lo que deseas, ya me entiendes.
Aparte de su forma de ser, una de las cosas que no te pasará por alto son sus pechos, naturales y sin implantes. Tiene unos pezones anchos y tan rosaditos que a veces se confunden con su blanca y suave piel. No lleva tatuajes y se nota que no toma el sol. Eso indica que siente un gran respeto por su cuerpo.
Según vaya de money y las necesidades que sienta mi cuerpo, suelo pedir dos tipos de servicio. Si es solo masaje me cuesta media hora 40 € / una hora 60 €. Si quiero acompañarlo con algo más 50 € / 80 €.
Yo personalmente suelo pedir primero un buen masajito, para continuar con un buen “gabatxin”, es como llama coloquialmente al francés. Susana es una experta…una experta en todo, pero sobre todo en el francés. Lo hace sin gomita, al natural. Cuando termina conmigo del masaje, me deja tan en el limbo, que luego no aguanto ni cinco minutos. Con ella me corro en la gloria, sabe hacértelo de maravilla, completamente hasta el final dentro de su boquita. No se aparta hasta que está segura que has terminado del todo.
Alguna vez he pedido acabar con un “ñaka ñaka”, en donde Susana se muestra asequible y muy participativa, ya me entendéis. Pero la verdad, después del masajito que me deja relajadito, prefiero continuar en la misma línea y tono, no estresarme demasiado que yo particularmente ya tengo una edad!!!
Una de las cosas que más me gusta y que no quiero dejar pasar por alto, es que en su habitación dispone de ducha, climatización y lo que es muy importante…una camilla profesional para trabajar como debe ser!!! No os habéis encontrado a veces que vas a darte un masaje y te lo dan encima de la cama, en un colchón que se hunde por todas partes? Yo si, mas de una vez.
Pues poco más os puedo comentar, solo recomendarla si lo que buscáis es un buen servicio sin engaños, realizado por una gran profesional de aquí.
Ah, una cosa, su ubicación. Es muy accesible con la L5 parada metro Diagonal. Si vais en coche hay dos parkings a treinta metros. Y si vais en moto, muchas zonas señalizadas.
Espero que sea de ayuda todo lo que os he explicado en esta reseña.
...Expandir